CFE poda árboles en Veracruz ante llegada de frentes fríos
Seis cuadrillas de CFE podan y talan árboles en el Centro Histórico de Veracruz ante la llegada de los frentes fríos y los nortes al puerto.
Seis cuadrillas de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) realizan desde este miércoles trabajos de poda y tala de árboles en el primer cuadro del Centro Histórico de Veracruz, con un objetivo claro: evitar que ramas o árboles completos caigan sobre peatones y automovilistas cuando los frentes fríos y los nortes azoten el puerto.
Durante la jornada, los trabajadores de la paraestatal intervinieron árboles sobre la avenida Guerrero, donde las ramas crecieron de forma considerable. Los trabajos también avanzan en calles como Arista y Esteban Morales, entre otras vialidades del corazón de la ciudad portuaria.
Las cuadrillas no son locales: llegaron reforzadas desde Poza Rica y Córdoba para intensificar las tareas preventivas en el puerto. De acuerdo con el personal que participa en estas acciones, el propósito es concreto:
Las labores buscan reducir riesgos durante la temporada de frentes fríos, que traen consigo eventos de norte, fuertes rachas de viento y lluvias, condiciones que pueden provocar la caída de ramas o árboles y ocasionar daños.
Un puerto que conoce la fuerza del norte
En Veracruz los nortes no son un detalle menor. Entre octubre y marzo, los frentes fríos que barren el Golfo de México generan rachas de viento capaces de derribar anuncios, estructuras frágiles y vegetación con crecimiento descontrolado. En un primer cuadro donde conviven peatones, comercios, turistas y tráfico constante, una rama que cede puede terminar en un accidente grave.

La temporada apenas arranca
La movilización de cuadrillas foráneas busca reforzar la prevención en el puerto justo cuando la temporada de frentes fríos comienza a sentirse en el litoral del Golfo. Las labores se suman a los preparativos de la época que avanzan en otras entidades del país: en Oaxaca, Xoxocotlán ya prepara sus panteones para la afluencia del Día de Muertos.
Para quienes transiten por el Centro Histórico en los próximos días, la escena será la de cada octubre: cuadrillas, escaleras y ramas sobre el asfalto. La lógica detrás es simple: es más barato podar a tiempo que lamentar una caída cuando el norte pegue con todo.